Salsa holandesa tradicional y moderna

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La salsa holandesa tiene fama de ser muy laboriosa, pero siguiendo estas indicaciones te resultará una salsa sencilla y deliciosa. Esta salsa acompaña de maravilla todo tipo de pescados cocidos, a la plancha o al vapor (es clásica con el salmón) y también espárragos, alcachofas, y otras verduras cocidas o salteadas.

INGREDIENTES
  • 2 yemas de huevo a temperatura ambiente
  • 200 gr de mantequilla clarificada
  • 2 cucharaditas de jugo de limón (o 1 de limón y otra de vino blanco)
  • Sal y pimienta negra o blanca recién molida
ELABORACIÓN
Clásica:
  1. Derretimos la mantequilla al fuego o en el microondas a potencia media y la clarificamos eliminando todo el suero sólido que flota por la superficie. Es importante clarificarla para que salga bien la salsa.
  2. Ponemos una cazuela grande y plana al fuego con agua y la dejamos que se vaya calentando a fuego lento.
  3. Separamos las yemas eliminando muy bien todos los restos de clara. Las rompemos y las batimos bien con varillas en un cazo pequeño hasta que aumenten bastante de volumen.
  4. Ponemos el cazo al baño María en la cazuela grande y vamos añadiendo la mantequilla lentamente batiendo sin parar siempre en la misma dirección.
  5. Hay que controlar el fuego para que no se cuajen las yemas, no puede llegar a hervir el agua.
  6. Cuando ligue la salsa terminamos de batir, añadimos fuera del fuego el limón y  salpimentamos mezclando suavemente. Hay que usarla al momento porque se puede ir cortando al enfriarse.
Moderna:
  1.  Ponemos en el vaso de la batidora las yemas con la sal, pimienta y limón. Empezamos a batir a potencia media-alta unos segundos.
  2. Derretimos la mantequilla como en la elaboración tradicional y la vamos incorporando sin dejar de batir y sin mover el brazo de la batidora hasta que vemos que la salsa ha ligado.
  3. Hay que mantenerla caliente o templada hasta el momento de servir como en el caso anterior.


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